miércoles, 21 de noviembre de 2018

Convivencia de Escuela


El segundo fin de semana de noviembre estaba reservado para vivir la convivencia de Escuela, dos días para compartir, renovar nuestro compromiso con el Señor a través del Movimiento de Cursillos y dejarnos hacer “en manos del alfarero”. Empezamosla convivencia en la capilla, a los pies del Sagrario, ¡qué mejor forma de comenzar! Javier Ortega, nuestro consiliario, condujo una meditación sobre la capacidad de Dios de hacer nuevas todas las cosas. Qué maravilla saber que Él siempre está ahí para acogernos y para ayudarnos a superar nuestros errores, haciendo nueva nuestra vida.





A lo largo del sábado y del domingo, tuvimos rollos sobre la conversión personal, comunitaria y pastoral y sobre estos rollos trabajamos en grupos. Todos pudimos expresarnos y ser escuchados y conocer mejor a nuestros hermanos de Escuela en medio de un clima de trabajo, convivencia y unión que reinó durante todo el fin de semana.

La noche del sábado meditamos sobre el encuentro de Nicodemo con el Señor, que resultó una invitación a empezar de nuevo, a recuperar la energía primera, la ilusión del comienzo; y el domingo contamos con la visita de Ana Gil, de la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara, que nos compartió su experiencia sobre el tiempo que ha coordinado el grupo interdiocesano Centro-La Mancha y nos explicó su funcionamiento.

Cómo no, tanto el sábado como el domingo disfrutamos del regalo de la Eucaristía, ambas intensamente vividas.

Y, en medio de todo esto, tuvimos también la oportunidad de celebrar el cumpleaños de nuestro consiliario y de darle gracias a Dios por Él, por su acompañamiento y disponibilidad.




En resumen, un fin de semana estupendo en el que tomamos consciencia de que tenemos que aunar esfuerzos y luchar por una misma causa: construir el Reino de Dios y llevar a nuestros hermanos al Señor para que su vida cambie y sea ¡de colores!

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