domingo, 31 de enero de 2016

NUESTRA CELEBRACIÓN DE SAN PABLO 2016. FOTOS





Cursillos de Alcalá celebramos a nuestro Patrón el día de su Conversión con una Ultreya Diocesana bajo el lema “San Pablo, apóstol de la misericordia” a la que asistió nuestro querido Obispo Don Juan Antonio Reig Plà que presidió la Eucaristía, concelebrada por nuestro Consiliario, Javier Ortega, el director de la Ultreya de S. Fernando, Fran Martínez y Pedro Luis Jiménez, párroco de "Madre del Rosario" de Mejorada del Campo que nos acogía.

En la nave central del magnífico templo, escritas cada una de las obras de misericordia. Algo que en este Año Jubilar todos estamos llamados a llevar a cabo. Y nosotros, Cursillistas, de una manera más especial, si cabe, ya que el Santo Padre, el Papa Francisco, nos lo pidió expresamente en la Ultreya de Roma, hace tan solo unos meses.


 
En la homilía, nuestro Obispo nos animó a todos a imitar a nuestro Patrón, a poner a las personas ante Cristo crucificado, que ha dado su vida por amor a mí, y decir “vivo en la fe de Aquél que me ha amado y se ha entregado por mí”, haciendo realidad el mandato del Señor “Id al mundo entero y predicar el Evangelio”, llevando la Palabra y el Amor de Dios a las personas que no lo conocen, el mayor gesto de misericordia que podemos tener.

Nos volvió a expresar su agradecimiento por poder compartir con nosotros (nos resulta conmovedor escucharle el bien que le hace), también por la tarea que realizamos en la diócesis y nos reiteró que sigue contando con nosotros.

En la Eucaristía pedimos especialmente para aprender mucho de San Pablo, nuestro Patrón, también por el Movimiento de Cursillos en todo el mundo y en nuestra diócesis, de forma particular, y por nuestro próximo Cursillo, a tan sólo unos días (5 al 8 de febrero).

La Ultreya fue coordinada por nuestra amiga María Jesús Martín, que con simpatía y humor presentó a Fernando Macasoli, de Cursillos de Madrid, que nos dio una maravillosa charla vivencial sobre San Pablo, que nos hizo vibrar. Después, ronda de testimonios acerca de la misericordia de Dios en cada una de las personas de cada una de las Ultreyas hermanas: Coslada (Malete), Mejorada (Elena, -magnífico su testimonio en la enfermedad-), San Fernando (Lucía), Alcalá (José Manuel),  y la recién inaugurada en Arganda (Loli, además del último Cursillo, nº 68 de diciembre). El testimonio es la primera forma de evangelizar y el compartir el amor y la misericordia que Dios nos tiene nos ayuda, conforta y nos hace crecer la fe. Le damos gracias a Dios por su amor y perdón, por las maravillas que hace en nosotros y deseamos ser apóstoles de su misericordia.

Para cerrar intervinieron: Ricardo, presidente diocesano, Javier, Consiliario y D. Juan Antonio, nuestro Obispo, que nos daría además la bendición final.
 




A continuación todos pasamos a celebrar el ágape compartiendo mesa y conversación, conviviendo en un clima de alegría y fraternidad.

San Pablo, enamorado de Cristo, apóstol de las gentes, apóstol de la misericordia de Dios, Patrón de Cursillos de Cristiandad, te pedimos que sigas intercediendo ante Dios por todos nosotros.

¡De Colores!


Mercedes


 




 





















 






 
 




 
25 de enero. Ultreya Diocesana de Cursillos de Cristiandad


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Nos encanta San Pablo, y nos gusta celebrar su fiesta, el día que la Iglesia celebra su conversión,  reuniéndonos todos a los integrantes del Movimiento de Cursillos de Cristiandad de las diferentes Ultreyas en una ULTREYA DIOCESANA para compartir en fraternidad lo que nuestro Patrón celestial -y poderoso intercesor ante Dios- quiere enseñarnos.
En esta ocasión, en Mejorada del Campo. Eucaristía, charla, testimonios,  convivencia y compartir en un ágape estupendo.
¡Celebrar a San Pablo en este Año Santo de la Misericordia con nosotros! 
¡De Colores!
 

DE  COLORES
      ¡CRISTO CUENTA CONTIGO! 

 

NUESTRO CONSILIARIO COMENTA EL EVANGELIO: NOS ESCANDALIZA EL MÉTODO DE DIOS


Evangelio de hoy, 31 de enero:
Lc 4, 21-30


 En aquel tiempo, comenzó Jesús a decir en la sinagoga: «Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír.»
Y todos le expresaban su aprobación y se admiraban de las palabras de gracia que salían de sus labios. Y decían: «¿No es éste el hijo de José?»
Y Jesús les dijo: «Sin duda me recitaréis aquel refrán: “Médico, cúrate a ti mismo”; haz también aquí en tu tierra lo que hemos oído que has hecho en Cafarnaún.»
Y añadió: «Os aseguro que ningún profeta es bien mirado en su tierra. Os garantizo que en Israel había muchas viudas en tiempos de Elías, cuando estuvo cerrado el cielo tres años y seis meses, y hubo una gran hambre en todo el país; sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías, más que a una viuda de Sarepta, en el territorio de Sidón. Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo; sin embargo, ninguno de ellos fue curado, más que Naamán, el sirio.»
Al oír esto, todos en la sinagoga se pusieron furiosos y, levantándose, lo empujaron fuera del pueblo hasta un barranco del monte en donde se alzaba su pueblo, con intención de despeñarlo. Pero Jesús se abrió paso entre ellos y se alejaba.

Reflexión:

 Continúa la escena del domingo pasado. HOY se cumple la escritura, hoy el Señor sale a mi encuentro y quiere anunciarme su salvación y devolverme la vista.

 Pero también hoy yo debo acogerle y adherirme a Él. y debo superar los prejuicios y dificultades. Los que escuchaban a Jesús pensaban que ya conocían a Jesús y se preguntaban ¿no es el hijo de José? Y se enrocaban en sus criterios. No admiten que las cosas puedan de un modo distinto a lo que se imaginan. No aceptan que el hijo de José pueda ser hijo de Dios, que Dios se haga pequeño y se comunique a través de la carne.

 Por eso Jesús les pone como modelo de fe a dos gentiles, dos extranjeros. Y es tremenda la reacción de la gente. Los que hace un rato estaban asombrados y le alababan ahora quien despeñarle.

 Nosotros muchas veces estamos cerrados en nuestros prejuicios y de antemano ponemos límites a las cosas de Dios. Nos escandaliza el método de Dios, el que Él se comunique a través dela carne, de lo sencillo. Más adelante Jesús dirá " Dichosos los que no se escandalicen de mí"

cursillosdecristiandad.es

sábado, 30 de enero de 2016

5 FEBRERO: IMPRESIONANTE TESTIMONIO MIISONERO P. CHRISTOPHER HARTLEY

5 de febrero. Santa Misa y testimonio misionero del P. Christopher Hartley


http://www.obispadoalcala.org/cutenews-es/data/upimages/2016-02-05_Hartley.jpg


Santa Misa y
Testimonio misionero del P. Christopher Hartley

Fecha: Viernes 5 de febrero de 2016

Horario: 19:00 h. Santa Misa  - 19:30 h. Testimonio

Lugar: Claustro del Monasterio de San Bernardo (“Las Bernardas”)

Nacido en 1960, de padre inglés y madre española, ingresó en el seminario a los 15 años y se doctoró en teología en Roma.

Durante trece años sirvió a los más pobres de la comunidad hispana en el Bronx, Nueva York; allí se ganó el respeto y el cariño de todos sus feligreses y también de los que no lo eran.

“Ama hasta que te duela. Si te duele es buena señal”, decía la Madre Teresa. Una lección que el padre Christopher aprendió (y practicó) a su lado, en los años que compartió con ella en Calcuta. Allí conoció la más profunda miseria, y también el más profundo amor; y lo aprendió directamente de quien mejor lo conocía y quien mejor lo ejercitaba, la Madre Teresa.

“Ella para mí fue, sobre todo, madre; madre de mi vocación. Me enseñó a amar con un amor que yo jamás había conocido. Me enseñó que el amor es terco y tenaz. Me enseñó a reconocer el rostro del crucificado en cada pobre. Que la vida es don y por eso sólo tiene sentido cuando se entrega. Me enseñó, por último, que la vida es una maravillosa aventura y que sólo de nosotros depende vivirla apasionadamente o conformarnos con existencias irrelevantes.”

El padre Christopher siempre ha elegido vivir su vida apasionadamente y, desde luego, su existencia no ha sido irrelevante. Ni para los habitantes del Bronx, ni para los pobres de Calcuta, ni, especialmente, para los trabajadores del azúcar en los bateyes dominicanos.

“Dar hasta que duela y cuando duela dar todavía más”. Parece como si la Madre Teresa hablara directamente de su querido padre Christopher. Después de su batalla dominicana, buscó el rincón más pobre, miserable y peligroso de África en el que pudiera continuar su labor misionera, y lo encontró en Gode, Etiopía. Terrorismo, guerras, niños soldados, hambre, enfermedades, desierto, olvido… el lugar perfecto para comenzar una misión al servicio de los desfavorecidos. Una oportunidad de llevar un mensaje de esperanza en medio de la desolación. Y en medio de ninguna parte: “El cura más próximo está a tal distancia que para confesarme tengo que coger un focker”.

El padre Christopher es el primer sacerdote católico que llega a esa región, de mayoría musulmana. Y ahora casi el único occidental, después de la expulsión de todas las ONG. Pero el misionero tiene muy claro por qué está ahí: “Estoy allí porque soy sacerdote. No pretendo disimular la misión que Cristo me ha encomendado y no disimulo para ser más simpático o recibir más ayudas o estar más seguro. Yo estoy allí para que pueda estar Él. Y para entregarme a toda esta gente, tan necesitados también de calor humano. El Amor de Dios ha llegado a este rincón de África”.