DICHOSOS LOS QUE TUVIERON CONSTANCIA
Dios no actúa así. Él es el Dios Padre que se mantiene constante en nuestro amor y busca la salvación de cada uno de sus hijos. Él cuida con amor nuestra viña, le pone una cerca y cava en ella un lagar (Mt 21,33) para poder recoger de nosotros frutos de vida eterna. Dios se mantiene constante en enviarnos mensajeros, profetas y servidores (Mt 21,36) para facilitar nuestra salvación eterna. Y, finalmente, nos envía a Jesús, su propio Hijo (Mt 21,38), para que muera por nosotros y sea la piedra angular de nuestra salvación (Mt 21,42).
Oh, Dios, Tú eres el amigo fiel y el Padre amoroso, que nunca nos abandona. Sin descanso Te damos gracias por tu fidelidad. Haznos constantes en tu amor, firmes en la paciencia, fieles en el servicio constante y en la oración continuada.
"Recordad las maravillas de mi amor por vosotros. Cada día os ofrezco mi salvación y mi gracia, mis sacramentos, mi Palabra y mi vida. Mi amor es constante y firme; es un amor perdonador y dadivoso. Mi amor es comunión que os congrega. Permaneced constantes en mi amor y en mi unidad".
EL PAN DE LA PALABRA DANÓSLE HOY CICLO B
Pág. 79 y 80 (Ceferino Santos S.J.)
Pág. 79 y 80 (Ceferino Santos S.J.)
rcc-es.com
No hay comentarios:
Publicar un comentario